Los mitos de la factura instantánea (según el SAT)


De acuerdo al SAT, parte de la información que ha circulado respecto a la facturación instantánea es falsa. Te decimos lo que debes saber.


Hace unas semanas se anunció que a partir de 2020, los consumidores podrán obtener facturas instantáneas al hacer pagos con sus tarjetas bancarias. Esto será posible porque, mediante un proceso que deberá determinar cada banco, el chip de las tarjetas tendrá la información fiscal necesaria para emitir la factura, como el registro federal de contribuyente (RFC) del consumidor. Así, la terminal punto de venta imprimirá un código QR que contendrá la información de la factura.


El problema es que ahora el SAT ha encontrado varios mitos en torno a la factura instantánea. Te decimos algunos de ellos y te explicamos cómo funcionará en realidad.


Los mitos de la factura instantánea


El primer mito según el SAT es que usarán esta factura para fiscalizar tus gastos. Esto significa que tendrán acceso a la información de tu tarjeta para comprobar si hay diferencias entre tus ingresos y tus gastos. Según el SAT, la factura es sólo una forma de facilitar el proceso de conseguirla. Además, actualmente las facturas ya incluyen la información sobre la forma de pago como efectivo, tarjeta o transferencia.


Otro mito recurrente es que el uso de esta modalidad será obligatorio. En realidad, cada establecimiento decidirá si expide la factura de esta manera. Además, cada cliente decidirá si la solicita o no.


También se dice por ahí que cada tarjeta bancaria tendrá el RFC integrado. En este punto, el SAT dice que cada cliente podrá decidir si quiere que su tarjeta tenga el RFC o no. Y el procedimiento para incluirlo en la tarjeta cambiará dependiendo del banco.


Por último, esta modalidad no requiere ningún cambio en las leyes fiscales.


Aquí puedes ver un video del SAT en el que explican cómo funcionará la factura instantánea.





Fuente: El Contribuyente.

Suscríbete a nuestro Blog y a nuestras redes sociales para recibir más contenido de interés.